Restaurante el Cachirulo. Cuando el cine también se saborea
Restaurante Cachirulo

Por Ana Alonso

A punto de cerrar el verano, en The Travelling Set queremos conocer una de las propuestas más interesantes que hemos descubierto esta temporada en torno al turismo de pantalla. Porque el cine no solo puede llevarnos a viajar hasta los lugares que vemos en la pantalla: también puede convertirse en el punto de partida para crear nuevas experiencias en el propio destino.

Es lo que propone Cinema Club, la iniciativa puesta en marcha por El Cachirulo, uno de los restaurantes más emblemáticos de Zaragoza, que durante las noches de verano combina cine, gastronomía y ambientación en un singular espacio al aire libre.

La experiencia se desarrolla en el Jardín de Viñedos del restaurante, equipado con dos grandes pantallas, donde cada película sirve de inspiración para crear una propuesta gastronómica vinculada a la historia. Una manera diferente de acercarse al séptimo arte en la que la proyección es solo el punto de partida y el objetivo es que el espectador pueda también vivir —y saborear— la película.

¿Qué títulos funcionan mejor? ¿Cómo se traslada una película a la mesa? ¿Y qué busca hoy el público cuando sale a cenar? Hablamos con Luigi Cecinelli, director general y responsable de sala de El Cachirulo y profesional con más de dos décadas de experiencia en el sector hostelero, para conocer cómo nació Cinema Club y descubrir las claves de una propuesta en la que el cine se disfruta con los cinco sentidos.

Restaurante Cachirulo.

El Cachirulo es un referente gastronómico en Zaragoza, pero ahora habéis incorporado el cine a vuestra propuesta de ocio. ¿Cómo surge Cinema Club y qué os llevó a apostar por este formato?

Tenemos un espacio llamado Jardín de Viñedos que incorpora dos pantallas gigantes en una zona exterior pero cubierta, y decidimos aprovechar de alguna manera el montaje audiovisual que ya teníamos para crear una experiencia al aire libre para las noches de verano.

Cada película tiene una identidad propia. ¿Cómo es el proceso de convertir una historia de cine en una experiencia gastronómica? ¿Qué pesa más: la fidelidad al filme o la creatividad del chef?

Decidimos buscar unas películas fáciles de ver, entretenidas, pero que tuvieran algo que ver en alguna escena con la gastronomía. Así que pesa mucho más la película y buscamos acompañarla en sentido gastronómico.

Restaurante Cachirulo.

En Cinema Club no solo hay un menú, también hay ambientación, escenografía y una cuidada puesta en escena. ¿Qué importancia tiene crear una experiencia inmersiva para el comensal?

Crear una experiencia total y no solo una cena es fundamental para que el cliente perciba que es algo novedoso.

¿Cómo está respondiendo el público? ¿Qué os están contando quienes ya han vivido alguna de estas veladas?

El público está respondiendo muy bien. Algunos incluso están repitiendo en todas las funciones, así que nos planteamos para el año que viene crear un “bono de entradas”.

¿Qué debe tener un título para convertirse en una experiencia Cinema Club? ¿Tiene que ser siempre reconocible, comercial… o también puede ser de autor o menos conocida? ¿Hay alguna que os gustaría llevar a la mesa en futuras ediciones?

Intentamos crear en esta primera edición una cierta confianza en las películas para que la gente pudiera reconocer clásicos y ayudarnos un poco recurriendo a filmografía comercial. Pero, visto el éxito, no descartamos buscar novedades, siempre relacionadas con el arte culinario.

Restaurante Cachirulo.

Cada vez vemos más propuestas que combinan gastronomía, cultura y ocio. ¿Creéis que este tipo de experiencias son una forma de atraer a nuevos públicos y de ofrecer algo diferente alrededor de una mesa?

Completamente. Hoy en día el público no solo busca cenar, busca una experiencia completa. Lo difícil es intentar crear todo esto a un precio accesible para todos los públicos.

En The Travelling Set nos gusta descubrir lugares donde el cine se puede vivir de una forma diferente. Si os diéramos un billete para viajar mañana a cualquier lugar del mundo siguiendo el rastro de una película o una serie, ¿qué destino elegiríais y por qué?

Roma, siguiendo el rastro de La dolce vita. No solo para conocer sus escenarios, sino para vivir la película con los cinco sentidos: sus calles, sus plazas, sus personajes y, sobre todo, su gastronomía.

Es lo que realmente buscamos en Cinema Club: convertir cada película en una experiencia que se pueda ver, vivir y saborear.

    Restaurante Cachirulo.