Lorens, el aliado del sector turístico para ofrecer experiencias de turismo de pantalla
Entrevista Lorens

Por Ana Alonso

Aún contamos con muy poca oferta consolidada de turismo de pantalla en nuestro país, pero sí existen algunas propuestas que vale la pena conocer, por cómo su enfoque contribuye a enriquecer el segmento y mostrar sus infinitas posibilidades. Este es el caso de LORENS, la empresa franco española que trabaja a nivel B2B con dos líneas de servicio: las propuestas tematizadas para la turoperación, especialmente para el área de MICE; y las rutas guiadas con guías oficiales, para los cuales presenta una revolucionaria herramienta tecnológica, que les permitirá renovar su discurso a través del patrimonio audiovisual de los destinos.

Su CEO y Fundador, Aubry Minotti, nos ha concedido esta entrevista para hablar más respecto a todas estas novedades.

 

¿Qué es Lorens? ¿Cuál es su actividad dentro del turismo de pantalla?

Lorens es una empresa cultural europea especializada en el turismo a través del cine. Utiliza el patrimonio cinematográfico como herramienta de lectura cultural del territorio, situando siempre el destino en el centro y el cine como lente interpretativa, no como objeto de consumo.

¿Por qué Lorens Toolkit es una herramienta revolucionaria para el turismo cultural? ¿Qué ventajas ofrece a los guías turísticos?

Lorens Toolkit es una herramienta revolucionaria porque corrige un error histórico: haber reducido el cine a un ocio, cuando en realidad constituye una clave de interpretación cultural del mundo contemporáneo, al mismo nivel que la historia, la arquitectura o la pintura.

Desde la perspectiva de Lorens, el cine forma parte del patrimonio cultural y contribuye a estructurar imaginarios territoriales, memorias colectivas y narrativas culturales vinculadas a los lugares. Lorens Toolkit permite integrar secuencias cinematográficas geolocalizadas dentro de un marco metodológico riguroso, pasando de una lógica anecdótica a una verdadera mediación cultural estructurada.

Para los guías turísticos, supone:

– Elevación del nivel cultural y narrativo de las visitas

– Diferenciación cualitativa frente a ofertas estandarizadas

– Herramienta pedagógica y profesional de mediación cultural

– Reconocimiento del cine como patrimonio cultural

Así, el guía se convierte en un mediador cultural capaz de articular cine, historia, patrimonio y territorio dentro de un discurso coherente y de alto valor cultural.

 

¿Qué otros usos podría tener una herramienta así?

Lorens Toolkit tiene una vocación transversal y puede integrarse en instituciones culturales, museos, oficinas de turismo, film offices y programas educativos. Su función es transformar el patrimonio cinematográfico en un recurso estratégico de activación cultural, educativa y territorial, dentro de políticas públicas de valorización cultural.

 

¿Cuál es tu visión del turismo de pantalla en España? ¿Y en Europa?

España presenta un potencial considerable debido a la riqueza de su patrimonio cinematográfico y la diversidad de sus territorios, aunque el sector sigue asociado en gran medida a la promoción de localizaciones de rodaje.

En Europa se observa una evolución progresiva hacia modelos más estructurados, donde el cine se integra en estrategias culturales y territoriales a largo plazo. La próxima etapa del sector será menos promocional y más institucional, metodológica y cultural.

 

¿Qué crees que le puede aportar a un destino desarrollar este tipo de turismo?

Permite reforzar la identidad cultural del destino, diferenciar su posicionamiento y responder a las nuevas exigencias del turismo slow, premium y sostenible.

Favorece una experiencia basada en la interpretación y el tiempo largo, atrae a un público cultural de alto valor cualitativo y valoriza el patrimonio existente sin necesidad de infraestructuras adicionales. El cine actúa así como un revelador cultural del territorio dentro de una lógica sostenible y coherente con el turismo contemporáneo.

 

Desde el punto de vista empresarial ¿qué empresa, experiencia o modelo turístico te parece inspirador dentro de este segmento aún incipiente en nuestro país?

Desde un punto de vista empresarial, resultan especialmente inspiradoras las iniciativas institucionales y patrimoniales que han sabido estructurar el vínculo entre territorio y memoria audiovisual.

A nivel internacional, destacan iniciativas como VisitBritain, así como el trabajo desarrollado en Provenza por los herederos de Marcel Pagnol, que han valorizado una memoria fílmica profundamente ligada al paisaje y a la identidad cultural del territorio.

En España, también emergen iniciativas como Screenbie y Cineviajes, que evidencian el interés creciente por el cine como vector turístico. Sin embargo, el verdadero potencial del sector reside en su estructuración metodológica e institucional, orientada a la valorización cultural del territorio.

 

¿Qué lugares de España crees que están mejor preparados para impulsar este tipo de turismo y por qué?

Conviene priorizar territorios donde el desarrollo turístico esté ya consolidado y donde exista una memoria fílmica fuerte.

En este sentido, Madrid, Sevilla, Málaga y Cádiz constituyen territorios especialmente sólidos por su densidad cultural, su proyección internacional y su historia audiovisual. Las Islas Canarias y Cataluña también destacan por su diversidad paisajística, su atractivo visual y su posicionamiento dentro de las dinámicas de producción cinematográfica.

Asimismo, Almería ocupa un lugar singular como capital histórica del cine en España. La llegada del AVE en 2026 reforzará su accesibilidad y permitirá consolidar plenamente su integración entre los grandes territorios cinematográficos del país.

 

¿Dónde puede un viajero disfrutar actualmente de una ruta Lorens?

Actualmente, las rutas Lorens se desarrollan en territorios con fuerte identidad cultural y memoria cinematográfica estructurada.

En España, están operativas en Almería (capital y provincia), Sevilla, Toledo y Madrid, y próximamente en Barcelona. A escala europea, Lyon ya es operativa, con aperturas previstas este año en París y Marsella.

Estas rutas no se conciben como recorridos de rodajes, sino como itinerarios culturales estructurados que activan la memoria fílmica del territorio dentro de una lectura patrimonial coherente.

 

Para acabar, desde el punto de vista personal ¿te consideras una turista de pantalla? ¿cuál sería tu propuesta ideal de viaje?

No me considero una turista de pantalla en el sentido tradicional, sino profundamente vinculada a un turismo de los paisajes que han modelado tanto el imaginario turístico como la mirada cinematográfica de los realizadores.

Mi propuesta ideal de viaje se articularía en torno a grandes paisajes cinematográficos —el desierto, la riviera, las skylines urbanas— entendidos no como decorados, sino como matrices culturales que influyen en la estética, la narrativa y la representación de los territorios en el cine. El paisaje se convierte así en una herramienta de interpretación cultural del territorio.